Como superar la depresión en el trabajo – Primera Parte

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En su obra clásica “El Profeta”, Kahlil Gibran escribió: “Siempre se ha dicho que el trabajo es una maldición… Pero te digo que cuando trabajas cumples una parte de uno de los sueños más antiguos en la tierra, el cual se te asignó cuando ese sueño nació.depresion en el trabajo

Lamentablemente las palabras de Kahlil no se ajustan con un nuevo estudio australiano que encontró que casi 1 de cada 6 casos de depresión entre los trabajadores es causado por estrés en el trabajo, que casi 1 de cada 5 (17 por ciento) de las mujeres trabajadoras que sufren de depresión lo atribuyen al estrés en el trabajo, y más de 1 de cada 8 (13 por ciento) de los hombres que trabajan piensan lo mismo. En la última década, el número de trabajadores estadounidenses que dicen que el estrés laboral es un problema importante en su vida se ha duplicado. De hecho, el Departamento de Salud de EE.UU. informó que el 70 por ciento de las quejas físicas y mentales en el trabajo están relacionadas con el estrés.

¿Qué hacemos? ¿Llevar nuestro pañuelo Kleenex al trabajo y esperar que no nos vean llorando, o avisar nuestra renuncia sin tener otro trabajo listo? Afortunadamente, tenemos algunos pasos entre estos dos extremos. A continuación presentamos 12 técnicas que han ayudado a manejar la tristeza en el lugar de trabajo.

 

Aún no renuncies

Permíteme decir esto primero. Es muy probable que te sientas peor si renuncias que si sigues yendo al trabajo que odias. ¿Por qué? Si no vas al trabajo, vas a tener más tiempo de pensar acerca de lo mucho que odiabas tu trabajo. Además de la aguda ansiedad que sentirás cuando pienses cómo vas a pagar las siguientes facturas de teléfono, luz e hipoteca, sin el salario regular que te ingresa en la cuenta bancaria de manera automática.

Y luego está el aislamiento al no tener a nadie con quién hablar durante el día, porque… un pequeño detalle… todas las personas a las que conoces probablemente estén trabajando. Así que solo siéntate tranquilo hasta que leas, di tú, 10 de estos consejos antes de anunciar tu renuncia, ¿está bien?

Aprende algunas técnicas de relajación

¿Sabes qué es lo bueno de la mayoría de las técnicas de relajación? Puedes practicarlas mientras estás escuchando a tu jefe dándote la siguiente asignación. Digamos que, mientras te dice que contrató a una mujer de la mitad de tu edad a la cual ahora debes reportarle, sientes de repente una enorme presiómeditacionn en tus hombros, naturalmente debido a que tienes el deseo de pegarle. Relaja los hombros en una manera en que liberes parte de esa tensión y le dices a tu cuerpo que golpearlo no es una opción (por lo menos no en este momento).

Luego, a medida que caminas de regreso a tu escritorio, donde la chica que acaba de salir de la secundaria tiene en sus manos las 5 asignaciones que debes hacer al final del día, puedes dar 10 respiraciones: cuenta hasta 4 a medida que inhalas, y nuevamente cuenta hasta 4 mientras exhalas. Si se te permite escuchar música o ruido blanco en el trabajo (o si trabajas desde casa, como yo), es posible que desees invertir en un CD con sonidos de las olas del mar. Cada vez que escucho el mío, me tomo unos segundos para visualizarme en la playa de Siesta Key, Florida, buscando conchas de mar, un momento corto para recuperar la cordura.

 

Apaga tus cosas

No estoy hablando de tu deseo sexual, aunque si estás deprimido, lo más probable es que eso también esté apagado. Me refiero a tu BlackBerry o iPhone, o al menos el sonido “ding” que te alerta sobre todos los nuevos correos electrónicos (“¡URGENTES!”) que crees no te vuelven loco, pero en efecto lo hacen. Créeme. Cuando los desactivas una tarde, un día, o incluso hacerlo un fin de semana, verás que es responsable de una parte considerable de tu locura.

Es irónico que los avances tecnológicos que supuestamente iban a liberarnos terminen atándonos a nuestro trabajo, argumenta la doctora integradora Roberta Lee en su libro The Superstress Solution. En la introducción, ella cita una encuesta reciente encargada por Support.com: 40 por ciento de las personas entre 18 y 25 años de edad dijo que no podía vivir sin su teléfono celular. Sin embargo, los mismos estudiantes reportaron menos estrés, menor frecuencia cardiaca y menor presión arterial cuando dejaron de usarlos durante tres días.

No tienes que internarte en un monasterio. Solo intenta apaga el aparato unas cuantas noches y mira cómo te sientes.

Diseña Un Programa, Y Adhiérete A Él

Sí, soy un poco obsesiva-compulsiva, pero puedo sentir en mí subir la tensión y amenazar con explotar si no tengo delante de mí un horario práctico el cual pueda seguir. Nadie me lo da. Yo lo hago y ahí radica su poder: ¡estoy tomando el control de nuevo con mis propias ansiosas manos! Así, al llegar 5 asignaciones del supervisor en la misma semana, hago la danza de pánico durante 15 o 20 minutos. Luego tomo mi calendario de trabajo y empiezo a fijar mis plazos. La asignación Uno tiene que estar terminada a la hora del almuerzo el martes. La asignación dos tiene que estar terminada el jueves por la mañana, por lo que tengo dos días completos para completar la asignación de tres antes de que termine la semana. ¿Lo entiendes? Las cosas no suelen funcionar sin problemas, por supuesto, pero desglosando los objetivos o tareas en porciones manejables, me estreso menos y produzco más.

Mejora Tus Condiciones De Trabajo

Ya que soy una persona muy sensible, no puedo trabajar en ciertos ambientes. Necesito una ventana… y la iluminación adecuada… y un asistente que me prepare mi té helado cada vez que quiero, con limón y no demasiado hielo (esto es en broma). Pero hay maneras simples con las cuales puedes mejorar incluso las condiciones de trabajo más estériles y miserables: poner una planta bonita en tu cubículo, colgar o enmarcar fotos personales (un estudio reciente dice que mirar las fotos de sus seres queridos reduce el dolor), usar una lámpara de 10,000 lux con luz de día equilibrada (usar lámpara para el trastorno afectivo estacional, pero se ve igual que una lámpara normal de escritorio). Mantener el escritorio limpio también te ayudará a sentirte menos presionado. No voy a hablar nada más sobre esto. Si alguna vez hubieras visto mi escritorio, sabrías por qué.

 

vida afuera del trabajoTen Una Vida Fuera Del Trabajo

Si tuviera que nombrar la lección más importante que aprendí cuando estaba en una sala de psiquiatría, sería ésta: ten una vida fuera del trabajo. Verás, luego de las sesiones con el siquiatra volqué toda mi autoestima a mi profesión. Así, cada fracaso en mi carrera mermaba mi autoestima. Si a un libro le iba mal, lo mismo le pasaba a mi autoestima. Mi objetivo cuando dejé mi programa de psiquiatría para pacientes hospitalizados en 2006, era conseguir una vida y sostener esa vida.

Ahora estoy mejor. Nado en un programa de maestría. Me uní a un grupo de lectura. Me involucro con un grupo de mamás de los niños de la escuela. Ninguna de estas cosas tiene que ver con el trabajo. He conocido a un grupo nuevo de amigos, aparte de mis colegas bloggers, editores y escritores.

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