5 Formas en las que los Hijos Adultos Pueden Ayudar a sus Padres a Superar la Depresión

Si bien muchos asumen que es “normal” ponerse un poco triste cuando se aproxima el final de nuestra vida, la verdad es que la  depresión se ha convertido en una de las grandes epidemias de la tercera edad. Las investigaciones demuestran que la depresión es la séptima condición crónica más común en los hogares de adultos mayores, afectando a casi el 30% de los residentes.  El Consejo Nacional de la Vejez de los Estados Unidos dice que, para los adultos mayores, la depresión es tan común como los problemas cardíacos. De hecho, es tan común que conduce a “preocupantes” tasas de  suicidios. Si bien los adultos mayores de 65 años son apenas un 13% de la población total de los Estados Unidos, representan más del 20% de todas las muertes por suicidio.

Es importante que tomemos las medidas necesarias para mantener a nuestros seres queridos sanos y felices en esta nueva etapa de sus vidas. A continuación hablaremos de algunas de las cosas que los hijos, familiares y amigos pueden hacer para ayudar a los adultos mayores que se enfrentan a la depresión.

1. Reconoce el problema.

Es importante entender que la depresión no es una parte “normal” del envejecimiento. Sí, es cierto que muchos adultos mayores se enfrentan a la pérdida de amigos y seres queridos, lo que los entristece. Sin embargo, esto no significa que tengan que vivir deprimidos. La depresión es una enfermedad que debe ser tratada como cualquier otra.

2. Habla con ellos.

Es nuestra responsabilidad como familia notar los cambios en la personalidad y los intereses de nuestros mayores y discutirlos abiertamente, sin vergüenza ni juicios de valor. Existen muchas encuestas sencillas que ayudan a detectar los signos de la depresión en internet. No tengas miedo de preguntar cosas como “¿has pensado en suicidarte?” o “¿has pensado en formas de hacerlo?”. Tal vez sea difícil formular estas preguntas, pero pueden salvar vidas.

3. Tócalos.

La oxitocina es un componente fundamental de una vida sana y feliz. No importa dónde viva tu ser querido, ya sea en su casa o en un hogar de adultos mayores, la ausencia del contacto físico podría incrementar el riesgo de depresión. Abrázalos, quiérelos y tócalos tanto como te dejen.

4. Involúcrate.

Todo el mundo necesita una razón para vivir. ¡Eso no cambia con la edad! Asegúrate de incluir a los adultos mayores en  tus actividades y dales oportunidades para que demuestren sus fortalezas y sus habilidades. Pueden ayudarte con tus finanzas, a planear tu negocio o simplemente a cuidar a tus hijos.  La estimulación y la sensación de utilidad puede obrar milagros a la hora de combatir la depresión.

5. Cuida sus intereses.

Si tus seres queridos no pueden cuidar sus intereses, hazlo por ellos. Asegúrate de que las personas que los cuidan (o que el hogar en el que viven) les hagan las pruebas necesarias para detectar signos de depresión y enfermedad mental con regularidad. En el caso de que sea necesario, asegúrate también de que tomen su medicación y sigan los tratamientos necesarios para sentirse mejor.

Los padres no son los únicos que no entienden la angustia mental a la que se ven sometidos sus seres queridos. A veces, los hijos también son incapaces de comprender las consecuencias que las enfermedades mentales pueden tener sobre sus padres.

 

 

fuente:themighty.com/2017/09/adult-child-of-parent-who-has-depression/

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